andrea deja de jugar con el perro, y viene corriendo hacia el lado donde esta el agua. agarra con sus dos manos el vaso, enorme como es y trada de abarcar con su boquita el agua que se desbora por su cara.
se rie cuando ve que la veo, rie, pero no aleja el vaso.
mis pies se elevan del suelo, salgo volando sin la silla y sin el diario, ni siquiera miro hacia abajo, pero se que estoy dejando lejos el patio de la casa, voy sintiendo el aire en la cara, las nubes no impiden que pase, se van abriendo antes de tocarme, sin embargo, siento que me voy llevando por delante la lluvia que seguro va a caer en un rato.
quisiera abrir los brazos para sentir que soy yo el que vuela, que soy yo el que genera el despegue violento de mi cuerpo.
mi pecho se dilata, enguye toda la casa y algunas casas vecinas, siento como va incorporandose a mi ser, todo lo que me rodea, me expando rapidamente a medida que subo.
una estela cresciente e ilimitada que va siendo el ancla que se, en momentos me devolvera a tierra.
aprieto las manos fuertemente, los ojos cerrados, intentar dejar marcado para siempre este viaje, asi como todos los otros.
cuando siento que estoy empezando a bajar, abro los ojos
andrea esta dejando el vaso en la mesa en el borde de la mesa, quizas no dure mucho ahi arriba, pero ella se da vuelta y viene corriendo hacia mi, riendose
vuelvo a salir
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1 comentario:
Gordo decime que estas fumando. Creo que me va a hacer bien.
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