sábado, 1 de septiembre de 2007

La felicidad incompleta

Hoy sentado sobre unas piedras, mientras miro hacia el mar, veo que al caer una ola, un delfin salta como esquivando la espuma. Hasta me parecio que lo disfrutaba. Me recordo las primeras vacaciones juntos, te acordas? Pasabamos todo el dia en el agua y viviamos comiendo choclos con arena.

Como llegaba tarde al trabajo, sali corriendo y me siguio un perro de la calle. Estuvo conmigo unas cuadras, pero al rato paso por mi lado, y sin mirarme dijo "buenos dias", y doblo en la esquina. Era igualito al perro que te habia regalado tu mama, te acordas? no recuerdo como se llamaba, pero si que lo querias muchisimo y decias que solo le faltaba hablar. El cielo estaba casi despejado, cosa que es rara aqui. El sol se mostraba completo a pesar de la hora. Pero no era amarillo. Hoy estaba casi azul. Un azul frio y lejano. Parecia esa luna llena de los dias de agosto, cuando caminabamos desde la casa de Javier hasta la nuestra. Despacito. Solo tomandonos los dedos.
En mi trabajo estaban todos con sus cabellos teñidos de azul. Mi jefe tenia puesto un vestido verde y comia una manzana enorme. No tenia mas su bigote. Las chicas de administracion habian venido con sus uniformes de colegialas y el guardia de la entrada me recibio con un habano, a la mitad, y un disfraz de policia. Todos los papeles pegados en las paredes, decian "viva el año 1900". Se repartian juguetes luminosos y los hijos de todos daban ordenes parados en los escritorios. Era muy parecido a esa pelicula de Fellini, te acordas? esa que era un bodrio y no entendiamos nada, la que tenia la musica de Susana Gimenez! si, esa. Me hizo reir mucho cuando me acorde. El dia se paso rapido, y mientras volvia me encontre con ochenta hombres viejos, vestidos como sabios, que, mirando mis manos me repitieron todos que la felicidad detesta las grandes hazañas. Solo uno, al ultimo, me dijo que pronto me olvidaria de todo.
Mire las flores de los canteros, todas de un gris como de ceniza, una solo me saludo, el resto fingieron ser indiferentes. Segui silbandoles las canciones que se que le gustan, esa que me enseñaste vos. Todavia la sabes? Le habiamos cambiado la letra para cagarnos de risa. El portero del edificio estaba sentado sobre la alfombra que le habiamos comprado en el bazar turco, meditaba y repetia una frase extraña y desconocida. Me quede viendolo y en la tercera repeticion, levanto vuelo, abrio la puerta del hall sin abrir los ojos, y salio disparado hacia el piso seis. Habria que comprarle una nueva porque esa alfombra da asco. Llego a casa y todos los muebles se acercan a la puerta, todavia todos preguntan por vos cuando llego. No me canso de contar la misma historia de que partiste para siempre. Viste como son? todavia no se como hacias vos para que se acuerden de las cosas. Le pido a la cama que deje la cocina y vacia hacia el dormitorio, le miento, le digo que vas a venir cuando ella vuelva a su lugar.
Antes de cerrar los ojos, lloro. Lloro sin consuelo. Vienen hacia la cama todas las fotos juntos. Y la felicidad toca el vidrio desde fuera. No puedo escuchar lo que dice. Pero leo sus labios. Dice que tampoco vive con vos.

Es raro. Hoy me pasaron las cosas mas extrañas del mundo, y todo lo que hice fue acudir a vos, sobre el recuero de las cosas mas cotidianas que vivi mientras estabas en la vida.

No hay paraiso para mi, si no estas.

No hay comentarios:

Visitas

Free Counters